lunes, 9 de mayo de 2011

¿Qué futuro estamos creando para nuestros hijos?

Estamos metidos en un desierto de arenas movedizas del cual nos está costando más de lo pensado salir. El futuro que pinta México para los ciudadanos de sus futuras generaciones cada vez está más lleno de neblina e incertidumbre, y sin una puerta con salida fácil la cual abrir. El México actual está lleno de inseguridad y además una crisis económica que cada vez nos tiene más estancados y rezagados en el desarrollo del país. Es tiempo de enfocarnos en el crecimiento de un México nuevo, donde la tan ya famosa inseguridad no nos atemorice y nos impida vivir tranquilamente, y además podamos brindarle un hogar de verdad a nuestros hijos y no uno lleno sólo de falsas esperanzas.
Uno de los motivos es la accesibilidad de armas que hay hoy en día. Debido a la desesperación que presenta el país ante tal situación, el Gobierno federal de México ha contratado a un despacho de abogados estadounidense para presentar una demanda civil en contra de los fabricantes de armas y los distribuidores de ellas por el terrible daño que tales artefactos han causado a la población civil y a nuestras fuerzas del orden (El Diario de Chihuahua. 2011:1). Ya que vivimos en un país en el que cada vez es más fácil obtener un arma de fuego, y propagar la violencia en todos tipos de personas, tanto adultos como niños, que tanta falta nos hace erradicar, y crear una consciencia en el país para evitar que esto siga pasando. Debemos de crear sanos jóvenes con un buen nivel educativo, quienes serán los encargados del futuro desarrollo del país, no a jóvenes viviendo en la pobreza y buscando la manera más “fácil” de querer buscar una mejor calidad de vida mediante la violencia.
Pero esto también sucede por la falta de educación y cultura que invade nuestro país. Siendo que en 1999 destinaba el 4.8% del PIB en educación, cuando China destinaba el 1.9% (CIA. 2011:1) Es donde nos preguntamos ¿Cómo es posible que la educación en China sea mejor, contando con menos analfabetos, aun cuando su población es muchísimo más grande que la de México? ¿Qué pasa con todo el dinero que los mexicanos pagamos con nuestros impuestos? ¿Realmente están siendo destinados para lo que nos dice el gobierno? (CIA. 2011:1)  Este es uno de los factores que no permite el crecimiento de la educación en nuestro país, el alto nivel de corrupción del gobierno no permite usar de un modo adecuado los recursos con los que contamos, los recursos que el gobierno obtiene de los altos impuestos que cobran a la población, además, la parte de recursos que sí se usa tal cual debe ser, muchas veces no se hace de la manera correcta, por dar un ejemplo, se ha dado el caso en que el gobierno otorga computadoras a comunidades rurales muy pobres donde no cuentan con electricidad,  así ¿De qué manera esperamos progresar? Si no hay una correcta organización, probablemente sigamos avanzando de la manera tan lenta que lo hemos estado haciendo o incluso podamos retroceder. Y en cuanto a lo anteriormente mencionado acerca de la corrupción, el mismo gobierno nos pone el ejemplo de esto y la falta de ética y moral, haciéndole ver al resto de la población el modo “fácil” de obtener altos puestos, ganar mucho dinero, obtener múltiples servicios y demás, con toda la cantidad de actos ilícitos que realizan. 
Siguiendo en el aspecto educativo, México es un país que impulsa más el apoyo para que los extranjeros se queden a residir en nuestro país para que de esta manera trabajen aquí, en vez de apoyar la educación y el trabajo de los propios ciudadanos mexicanos para que ellos sean los impulsores del progreso y desarrollo del país. Queremos levantar un país mediante la fuerza extranjera y no la propia, y todo a raíz de la misma falta de educación y cultura que hay. Y no sólo eso, sino la fuerte crisis económica que siempre ha existido en el país, pero ha tomado más fuerza en los últimos años, dejando una gran escasez de empleos. Esto ha causado que nuestros ciudadanos vayan a buscar empleo en otros países, tan sólo en Estados Unidos y Europa trabajan 575 mil mexicanos con títulos desde profesional hasta doctorado. Y la fuga crece: cada año buscan mejores condiciones fuera de México unos 20 mil connacionales. Esto además ha causado fallas en la inversión a la educación, en conjunto, los talentos idos han costado a México 100 mil millones de pesos, equivalentes a la cuarta parte del presupuesto de la SEP (Milenio. 2009:1). Sólo aquí uno de los tantos factores que ha ido frenando el desarrollo del país, sin embargo, no todo está perdido, aún estamos a tiempo de que este país logre el cambio, un cambio que va a costar años, pero que finalmente se podrá lograr.

viernes, 6 de mayo de 2011

¿Qué está pasando con la seguridad de nuestro país?

Hoy en día no es novedad escuchar que hubo una balacera o un secuestro en cualquier parte del país, casi estamos al grado en que es parte de la rutina, lo cual es triste y lamentable, un país lleno de flora, fauna y un sinfín de recursos que usar en pro del mismo, está cada vez más adentro de este hoyo negro llamado “violencia”. Es algo que siempre ha existido en el México que vivimos, sin embargo, actualmente es un problema que cada vez ha ido tomando más fuerza, creando un ambiente de miedo entre los ciudadanos, donde ya no se puede caminar por las calles tranquilamente, simplemente ya no se puede vivir en paz. Estamos metidos en una “guerra” contra el crimen organizado, donde nuestra arma, el poder judicial del país, no hace nada para protegernos, al contrario, se les ha visto involucrados en numerosos actos delictivos en contra de los ciudadanos, tales como abuso de autoridad, secuestros, desapariciones forzadas, entre varios otros. Ya no estamos seguros. ¿Hacia dónde se dirige esta situación? Sólo somos ciudadanos queriendo vivir en paz, y no en un ambiente de inseguridad, que incluso ha llegado a hogares mexicanos, por mencionar la situación en Cd. Mier, Tamaulipas, donde los pobladores fueron amenazados de muerte para dejar sus hogares, y ¿qué se hace ante esto? Huir. No tenemos otra alternativa, mas que encontrar la manera de sobrevivir a esto. No estamos 100% protegidos, el crimen organizado está infiltrado en el gobierno de tal manera que ya no sabemos en quién confiar. México está desesperado y en expectativa de ver qué pasara, pero como había mencionado antes, lo más fácil y seguro que se puede hacer es huir. Sin embargo huir no es la solución, es darle fuerza a este violento movimiento, y el poder de seguir destruyéndonos. Es un asunto muy grave, en el que el número de homicidios aumenta en gran escala día a día, donde no sólo personas involucradas en el narcotráfico y demás salen afectados, sino también muchas personas inocentes que sólo estaban viviendo su día a día, o también las personas que simplemente están luchando por tener un México limpio de violencia y abusos, por mencionar el caso de la activista de derechos humanos Josefina Reyes Salazar, que no sólo ella tuvo que pagar el precio de levantar la voz en contra del abuso militar, sino su familia también, y aun no hay castigo para los responsables. Y no son los únicos defensores de derechos humanos contra los que se ha realizado algún tipo de acto delictivo.  Según la Oficina de la Alta Comisionada indicó que la violencia contra los defensores de derechos humanos en Chihuahua se ha desbordado y alcanza al círculo más próximo de las personas que han decidido defender y promover las garantías fundamentales (CINU. 2011:1). ¿Cómo los ciudadanos mexicanos querremos hacer algo por defender nuestro país y nuestros derechos si el costo es la muerte? Pero no perdemos la esperanza, esta “guerra” no está perdida, y nuestra fe no se ha perdido, como había mencionado antes, este es un país que tiene mucho que ofrecer y con mexicanos con muchas ganas de tener una vida de paz. La situación es mucho más crítica de lo que pensamos, vivimos en un campo de batalla en el que se nos acaban las armas y la esperanza. Mientras que nuestro propio gobierno no haga nada por ello esto seguirá, y no sólo pasando como lo ha hecho hasta ahora, sino de una manera que cada vez será más grave y preocupante. Para dar un ejemplo, desde 2008 hasta ahora, van aproximadamente 8000 homicidios en Ciudad Juárez, que es donde se comete el 30% de homicidios en el país a causa del narcotráfico, sin duda alguna es el estado más afectado de la República Mexicana (El Diario de Chihuahua. 2011:1). Se ha convertido en un estado lleno de miedo, al que no cualquiera se atreve a ir, debido a la alta inseguridad que se ha enraizado ahí, y a la cual las autoridades no han respondido de la manera correcta, así como no lo han hecho en el resto del país. ¿Qué es lo que procede aquí, callarnos y esperar que esto pase a algo mayor y peor? Es hora que las autoridades respondan como tal, y luchen contra este gran enemigo llamado “violencia”, y que se hagan responsables del mando que tienen, aunque bueno, un mando que muchas veces es elegido por ellos mismos con sus actos corruptos. A ese grado se encuentra el país, en el que ya ni siquiera el pueblo tiene voz y voto, simplemente la corrupción hace su trabajo y pone al mando a cualquier persona con tal de tener más poder y dinero, sin importar el futuro de la ciudadanía mexicana. Todo es cuestión de poder. Pero ¿cómo esperamos progresar? si vivimos en un país falto de cultura y educación, sin mencionar la dura crisis económica por la que hemos estado pasando desde hace un tiempo ya, donde la gente desesperada está buscando el camino fácil de conseguir dinero o conseguir “calidad de vida”, claro que cabe mencionar que no todas las personas se involucran en el crimen organizado por voluntad propia, algunos de ellos son forzados o amenazados para estar dentro de esta mafia que sigue creciendo día a día, no teniendo otra opción mas que someterse a la voluntad de este cáncer que ha ido consumiendo a México lentamente, y matando la poca esperanza que queda, sin embargo, un rasgo característico de este país es la gran fe que tienen los mexicanos ante los problemas, y esta vez no será la excepción, ciertamente no basta con la fe, hacen falta hechos, pero significa que este país no se ha rendido, y que quiere luchar por un México nuevo y limpio, sin corrupción, violencia e inseguridad. Ahora es tiempo que las autoridades reaccionen y hagan algo, y nos demuestren que podemos alzar la voz y luchar sin tener que pagar con la muerte propia o con la de nuestros allegados.